. (function(html){html.className = html.className.replace(/\bno-js\b/,'js')})(document.documentElement); UN RETRATO DE LA CALMA – TranQuini

UN RETRATO DE LA CALMA

A 100 metros por debajo de la superficie de los océanos la oscuridad es casi total. La presión ejercida sobre tu cuerpo es 13 veces mayor que estando al nivel del mar. Hace frío, estás por lo menos un minuto y medio nadando lejos de la superficie y prácticamente sin aliento. Tus pulmones se han endurecido para proteger tu cavidad torácica de ser aplastada y como tienes muy poco aire en ellos, nadar requiere el doble de esfuerzo. Suena como una pesadilla, ¿verdad? No para Guillaume Nery, el buceador de fama mundial, para el que la sensación de estar en estas profundidades subterráneas tan locas es maravillosa.

Por debajo de la superficie, bajo este tipo de presión, el instinto natural es luchar, resistir y pelear, pero según Nery, que ha roto regularmente la marca simbólica de los 100 metros, debes hacer exactamente lo contrario. Debes convencer a tu mente para relajarte completamente y para mantener la calma.

A diferencia de la mayoría de los deportes extremos, que requieren altos niveles de adrenalina, el buceo libre, también conocido como apnea, necesita de la relajación total del cuerpo y la mente. En palabras de Nery, “tienes que decirte a ti mismo que la naturaleza y los elementos son más fuertes que tú. Tienes que dejar que el agua te aplaste. Aceptar la presión e ir con ella”.

También señala que es increíblemente importante mantenerse positivo y no dejar que tus pensamientos encadenen una cantidad infinita de “qué pasaría si…”, que te harán entrar en pánico y te volverán loco. Es importante permanecer completamente centrado en el presente y lidiar con lo que puedes controlar, no con lo que no puedes. “Nunca mires hacia la superficie, no con tus ojos o tu mente”, apunta Nery.

En el buceo libre también es muy importante respirar correctamente. Concentrarse en la respiración permite mantener la calma y centrarse en el momento y, en el caso de quienes lo practican, explorar un universo submarino del que pocos llegan a ser testigos.

Mediante la aplicación de técnicas mentales como las que hemos explicado, Nery y otros buceadores libres han sido capaces de nadar a profundidades que médicos y fisiólogos habían considerado imposibles para el ser humano. El deporte continúa probando el increíble poder de la mente.

Así que la próxima vez que empieces a entrar en pánico antes de una gran presentación, o que estés entrando a un examen, o que el tráfico te ponga de los nervios, recuerda respirar profundamente, relajarte, permanecer tranquilo, centrarte en el momento presente y beber una lata de Tranquini. Te sorprenderás de lo que puedes lograr.

También puede interesarte...